La alimentación es clave para rendir mejor al correr y recuperarte correctamente después. No necesitas hacer una dieta complicada, pero sí prestar atención a lo que comes.
Antes de correr
Tu cuerpo necesita energía ligera y fácil de digerir. Lo ideal es comer algo que te dé combustible sin causar molestias estomacales.
Si tienes tiempo, opta por una comida balanceada: carbohidratos, algo de proteína y poca grasa.
Si vas a correr pronto, elige un snack ligero: fruta, yogurt, tostadas o una barrita.
Evita comidas pesadas justo antes de correr!
Después de correr
Tu cuerpo necesita recuperarse: reponer energía y reparar los músculos.
Come algo que combine carbohidratos y proteínas.
Hidrátate bien para recuperar los líquidos perdidos.
Un buen snack o una comida equilibrada te ayudará a sentirte mejor después de entrenar.
“En resumen, comer bien antes y después de correr no tiene que ser complicado.”
Escucha a tu cuerpo, mantén una alimentación variada y acompáñala con el equipo adecuado para seguir disfrutando cada kilómetro.